Porque vine, y nadie pareció; llamé, y nadie respondió. ¿Ha llegado á acortarse mi mano, para no redimir? ¿no hay en mí poder para librar? He aquí que con mi reprensión hago secar la mar; torno los ríos en desierto, hasta pudrirse sus peces, y morirse de sed por falta de agua. -Isaías 50:2 RV1909
View the embedded image gallery online at:
https://scriptures.saviorconnect.com/reina-valera-1909/isaias/isaias-50-2-rv1909#sigProId3cd9f6097f
https://scriptures.saviorconnect.com/reina-valera-1909/isaias/isaias-50-2-rv1909#sigProId3cd9f6097f

