Está un hombre solo y sin sucesor; que ni tiene hijo ni hermano; mas nunca cesa de trabajar, ni sus ojos se hartan de sus riquezas, ni se pregunta: ¿Para quién trabajo yo, y defraudo mi alma del bien? También esto es vanidad, y duro trabajo. -Eclesiastés 4:8 RV1909
View the embedded image gallery online at:
https://scriptures.saviorconnect.com/reina-valera-1909/eclesiastes/eclesiastes-4-8-rv1909#sigProId610b44a874
https://scriptures.saviorconnect.com/reina-valera-1909/eclesiastes/eclesiastes-4-8-rv1909#sigProId610b44a874

